Cada donación ayuda a difundir el Book of Light por todo el mundo. Como agradecimiento, cada donante se convierte en un Guardián permanente del Libro.
Hay quienes custodian la Luz, y quienes la llevan adelante.
Un Custodio de la Luz es el guardián silencioso de la llama — alguien que recibe la Luz, la guarda en su propia vida, y la deja brillar dondequiera que esté. Su don es el silencio: mantener el fuego encendido.
Un Mensajero de Luz es llamado a llevar esa llama más allá de sí mismo — hacia lugares oscuros, hacia otros corazones, a través de distancias que una llama nunca debería recorrer sola. Su don es el movimiento: llevar lo que fue dado a quienes aún esperan en la sombra.
Ninguno está por encima del otro. Sin el Custodio de la Luz no hay llama que llevar. Sin el Mensajero de Luz la llama nunca alcanza a quienes más la necesitan.
Tu apoyo trae esperanza, sanación y verdad al mundo.